La inflamación de las vías respiratorias es uno de los síntomas más comunes de los asmáticos. Esta afección podría reducirse con un nuevo medicamento que repararía el revestimiento de las vías respiratorias mejorando así la calidad de vida de pacientes que sufren de asma moderada y severa.

Científicos de la Universidad de Leicester, en el Reino Unido, han dado un paso adelante en la lucha contra el asma investigando con una píldora experimental bautizada como Fevipiprant. El estudio ha sido publicado por la revista Lancet Respiratory Medicine.

Entre febrero de 2012 y enero de 2013, 61 pacientes con asma persistente a diferentes niveles fueron sometidos a un estudio preliminar en el Hospital de Glenfield (Leicester). Un grupo de 30 personas recibió 225 miligramos del medicamento vía oral dos veces al día durante doce semanas, mientras que al resto de participantes se les suministró un placebo.

Tras el tratamiento, los resultados dejaron entrever que el porcentaje de presencia de eosinófilos -una medida relacionada con la inflamación de las vías respiratorias- en los pacientes que recibieron el medicamento cambió del 5,4% al 1,1%. En el caso de los participantes tratados con placebo, sólo se redujo del 4,6 % al 3,9 %.

Los investigadores concluyeron que el Fevipiprant presenta “un perfil de seguridad favorable, sin muertes ni efectos adversos graves” durante las pruebas. Sin embargo, a medida que avanzaron las investigaciones, tres pacientes a los cuales se les estaba suministrando el Fevipiprant se retiraron por el aumento transitorio de la gravedad de la enfermedad (exacerbaciones); aunque los investigadores no lo relacionaron con la ingestión del medicamento porque cuatro participantes del grupo placebo también tuvieron que abandonar el estudio.

Sus conclusiones parecen apoyar que el Fevipiprant “reduce la inflamación eosinofílica de las vías respiratorias y es tolerado por pacientes con asma moderada y severa”.

Según los investigadores “este nuevo tratamiento puede ayudar a detener ataques de asma evitables, reducir los ingresos hospitalarios y mejorar los síntomas en el día a día de los pacientes, lo que lo convierte en un avance realmente innovador de cara a futuros tratamientos”. Aún así, se trata todavía de un estudio inicial, una prueba de concepto, y se necesitarán nuevos ensayos a largo plazo para ver si la píldora puede ayudar a los asmáticos en la vida cotidiana.

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